Buscar en este blog

miércoles, 23 de junio de 2010

EL OTRO MUNDO

Gime la calle ahora
y una limosna,
grave, una mano implora.
Alguien triste que llora
se desespera.
Unos viejos cartones
sobre la acera
y unos cuantos jirones
son cama austera.
Todos esos mirones
que van pasando
le miran a los ojos
refunfuñando:

¡Hay que ver, señor mío!
¡Qué suciedad!
¡Está llena de pobres
esta ciudad!

Y no ven la tristeza
que al hombre embarga,
pues no ven su pobreza
ni les amarga.

De "Poemas do Piteira (I)"
Safe Creative #1009087278110

No hay comentarios:

Publicar un comentario