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miércoles, 23 de junio de 2010

EL OTRO MUNDO

Gime la calle ahora
y una limosna,
grave, una mano implora.
Alguien triste que llora
se desespera.
Unos viejos cartones
sobre la acera
y unos cuantos jirones
son cama austera.
Todos esos mirones
que van pasando
le miran a los ojos
refunfuñando:

¡Hay que ver, señor mío!
¡Qué suciedad!
¡Está llena de pobres
esta ciudad!

Y no ven la tristeza
que al hombre embarga,
pues no ven su pobreza
ni les amarga.

De "Poemas do Piteira (I)"
Safe Creative #1009087278110

viernes, 11 de junio de 2010

SEXTINA Nº 1

Es una estrofa de curioso verso
ésta que quiere ya escribir mi pluma
y ya muy bien dispuesta entre mis dedos,
sometida al capricho de la mano,
evoca el verde de tus lindos ojos,
el sabor dulce de tus rojos labios.

Acabose la estrofa con tus labios,
hablando con dulzura en aquel verso.
El penúltimo habló a tus lindos ojos
en el papel descritos por la pluma
prendida en el capricho de la mano.
Su negra tinta bien manchó mis dedos.

Y acaricio tu rostro con mis dedos
rozando el suave borde de tus labios,
y cojo, con la mía, ya tu mano,
cantando a tus oídos algún verso
nacido de mi amor y aquella pluma.
Te hablo de amor mirándome en tus ojos.

Y también tú me miras a los ojos
y acaricias mi cara con tus dedos.
Dibuje pues en el papel mi pluma
hablando con sus trazos de tus labios,
inspirando en el blanco un dulce verso.
Toma en la tuya, pues, mi blanca mano.

Así los dos tomados de la mano
mirando con dulzura nuestros ojos
al poeta inspiramos siempre un verso.
Liguemos dulcemente tiernos dedos
y unamos con ternura dulces labios
que, impaciente, esperando está mi pluma.

Poco le va faltando a ésta mi pluma
asida bien por caprichosa mano.
Ya de escribir acaba de tus labios
y de pintar también tus verdes ojos
dispuesta, como dije, entre los dedos,
finaliza el poema en este verso.

Pues nace el verso de la buena pluma
que los dedos sujetan en la mano
cantando ya tus ojos, ya tus labios.

De "Poemas do Piteira (I)"
Safe Creative #1009087278110

viernes, 4 de junio de 2010

LA GULA

Su gran pecado, la gula,
es poco lo que le importa,
con pescado, carne o torta
al cerdo comiendo emula.

Engullendo gesticula,
como animal se comporta
y después se reconforta
bien sentado en su gandula.

Su deporte favorito
se hace en silla de salón,
en sofá bien mullidito,

recostado en un colchón,
o posando su culito
en un blandito sillón.

Se dice que es bendición
el comer y no engordar
y yo lo quise probar…
¡No soy de esa condición!

De "Poemas do Piteira (I)"
Safe Creative #1009087278110